Kalihuen (elfo de la noche) (pícaro)

Ir abajo

Kalihuen (elfo de la noche) (pícaro)

Mensaje  Valhamo el Lun Dic 05, 2011 9:21 pm

Kalihuen (elfo de la noche) (pícaro) (personaje principal)

Raza: elfo de la noche
Clase: pícaro
Alineamiento: caótico bueno
Lugar de nacimiento: Astranaar
Lugar de residencia: algún lugar en Feralas
Edad: 500 años aproximadamente
Montura: Sable de la noche negro
Hermandad: ninguna por el momento
Oficio(no muy relevante): alquimista
Aspecto físico: estatura y corpulencia promedio, piel de un violeta oscuro, ojos penetrantes pero apacibles, cabello verde y barba abundante, del mismo color.
Características psicológicas: sereno y compasivo, ama a su raza y sus tradiciones naturalistas con locura, aunque no lo muestra demasiado. Está dispuesto a hablar y a compartir su sabiduría con cualquiera que respete a los bosques y no esté enceguecido por su propia codicia. Si bien su carácter es compasivo y más bien pacífico, no perdona a quienes son crueles por naturaleza, como los no-muertos y algunos orcos, o a quienes asesinan a su pueblo, sin embargo no se remuerde por asesinar a sus compatriotas si éstos hacen algo que perturbe el equilibrio del mundo.

Historia

En la floreciente ciudad de Astranaar, muchos años antes de la primera guerra entre orcos y humanos, una elfa de la noche, llamada Alieiaa Cantoprofundo y su esposo, Kalodoros de Auberdine, contemplaban, emanando alegría, el nacimiento de su primer y único hijo, a quien llamaron Kalihuen. Según Alieiaa, el nombre del niño le había sido revelado en un misterioso sueño donde se vislumbraba, entre sombras, la imagen de Ysera, la soñadora. Los primeros años de su vida los vivió con sus padres en Astranaar, muy a pesar de Kalihuen, quien aprovechaba cualquier ocasión para conocer diferentes lugares y decía que le gustaría vivir vagando por los interminables bosques de Vallefresno y no tener un hogar fijo. Cuando cumplió veinte años, tanto él como sus padres consideraron absolutamente necesario que cada quien siguiera su propio camino, así que el joven elfo de la noche viajó hacia la Sierra del Espolón, donde fue entrenado en las tácticas de combate de los pícaros. Aunque esa forma de combatir ya era algo ligado a él, no se dejó influenciar por la forma de ver la vida de los pícaros, ya que el consideraba el sabotaje y el hurto como algo banal, pero, como buen elfo, amaba el sigilo y la sombra. Vivió más de un siglo perfeccionado sus habilidades para combatir y, sobre todo, perfeccionando su entendimiento de la naturaleza. Se dice que vagó, sin pedir posada a sus compatriotas, durmiendo en los claros, por toda Costa Oscura, Vallefresno y Frondavil. Jamás se aventuró a llegar hasta el monte Hyal y el árbol del mundo, pues pensaba que era un honor demasiado grande para cualquier mortal.

Cuando Kalihuen tenía ya casi 300 años y se había convertido, más que en un luchador excelente, en un elfo sabio, hizo un viaje a Desolace cuyas razones se desconocen. Kalihuen siguió viajando al Sur y llegó a Feralas. Cuando llegó a éste bosque, supo que su destino estaba atado allí. Construyó una casa dentro de un gran árbol y empezó a conocer la alquimia, aunque el conocimiento de ésta no lo desvió de sus orientaciones naturales. Percibiendo nuevas líneas ley de magia y relacionándolas con la historia élfica, que conocía muy bien, se dio cuenta de que los antiguos altonato, convertidos en Altos Elfos, estaban practicando la magia. Esto le enolerizó y juró vengar a la naturaleza de las aberraciones creadas por la magia de los Altos Elfos. Unos años después, ocurrió un hecho que ha quedado en el desconocimiento y del cual Kalihuen no ha hablado: una poderosa elfa nocturna corrompida por la sed de magia llegó a Feralas para aumentar su poder, para lo cual robó reliquias ogras y perturbó de manera abyecta el orden del bosque. Kalihuen, según fuentes que han pasado al olvido, asesinó a sangre fría a la elfa y dio, además de las reliquias robadas, el cuerpo de ella a los ogros, quienes profanaron el cadáver hasta lo indecible.

Cuando el elfo ya era mayor, llegó el azote a Kalimdor, pero Kalihuen no participó en la defensa de Vallefresno, muy a su pesar. Permaneció en Feralas intentando retener la corrupción. Poco tiempo después, se enteró de que sus padres habían sido brutalmente asesinados por los orcos, cosa que acrecentó su odio hacia esta raza. Por los vertiginosos sucesos que ocurrieron después de la caída de la legión en Kalimdor, la poca memoria que quedaba del elfo desapareció. Como estaba aislado del resto de su sociedad, no pudo expresarse en contra de acciones que él consideró abominables, como la creación de Teldrassil y la unión a la Alianza, a quien él consideraba como incapaz y a quien censuraba por el irresponsable uso de la magia. Cuando se construyó el Campamento Mojache, Kalihuen huyó a la capital de los elfos, por temor a ser asesinado por la cruel horda. Cuando se fue de Feralas, su abatimiento fue tal que perdió mucha destreza en la lucha. Ahora sirviendo a la sacerdotisa Tyrande, Kalihuen desprecia a la horda: sobre todo a los no-muertos, por su crueldad, a los elfos sanguinarios, por su codicia, y a los orcos, por su brutalidad. En el fondo de su ser, Kalihuen, admira el instinto salvaje que tiene su facción contraria, sobre todo en los taurens, trols del bosque y ogros, únicas criaturas de la horda que no desea exterminar. Su alma ya no está ligada a ningún lugar y no gusta de obedecer a sus superiores, excepto a Tyrande, porque le parecen insensatos. Las filas de la Alianza tienen entre sus hombres a Kalihuen, conocido por los antiguos seres de Feralas como el guerrero del Ocaso Marchito.


P.D: ¿si me quisiera crear otro personaje, tendría que hacer otra historia?

P.D P.D: disculpen por una historia tan aburrida, pero no me parecía prudente agregarle más cosas. Very Happy













Valhamo


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.